Texto enviado por Ángela G.H.

Autora desconocida.

Puesto que estás leyendo esto, supongo que alguien muy cercano a ti, un amigo u otro miembro de la familia, ha hecho algo que te debe parecer muy chocante y quizás te haya hecho una revelación inquietante.

Tus pensamientos deben estar galopando en este momento y tus emociones son probablemente un torbellino. Probablemente también tienes muchas preguntas.  Si estás preocupado/a por esa persona, es probable además que tengas algunos temores.

En esta carta voy a intentar responder a algunas de esas preguntas y hacer frente a algunos de esos temores.  Puedo hablar con algo autoridad sobre este tema, porque yo soy una persona transexual.

Sin embargo, antes de tratar de contestar a esas preguntas, te voy a dar una idea de lo que significa para una persona transexual hacer tal revelación.  No ha pasado tanto tiempo desde que se lo conté a mis padres.  Siempre habíamos mantenido una estrecha relación. Sin embargo, decirles este “secreto” fue la cosa más difícil que he hecho nunca.  Me llevó casi un año de terapia para poder hacerlo.  Cada vez que visitaba su casa o hablaba con mi gente por teléfono, pensaba en el momento en el que habría de decírselo.  No podía disfrutar durante mis visitas con ellos, porque me preguntaba si aquella sería la última visita que les haría.

L@s transexuales escuchamos todo tipo de historias de horror acerca de la gente que pierde amigos, familiares, sufre alejamiento de sus parejas e hijos, padres que reniegan de sus hijos transexuales, etc. (en un nivel menos intenso,  habitualmente las mujeres transexuales escuchan los argumentos de ser “un vicioso” y otras recriminaciones e injurias por los miembros de su familia).  Tengo que admitir que algun@s transexuales muestran una enorme falta de tacto en su forma de hacer sus revelaciones que invita a esos enfrentamientos.  Pero, no obstante, estas historias corren por tu mente mientras piensas en compartir esta parte tan importante de tu vida con la gente a la que amas.

Me recuerdo llorando desconsoladamente durante casi una hora después de terminar la carta que envié a mis padres contándoles de mi decisión.  Como ya había puesto el sobre en el correo, yo sabía que era posible (no podía creer que fuera probable) que se sintieran tan enojados o avergonzados que me pidieran que no volviera a casa. Las siguientes 24 horas fueron las más cercanas al infierno en la tierra (y no estoy exagerando) que puedas imaginar.  Dentro de mí, las emociones, los temores y las expectativas corrían salvajemente.  Traté de imaginar lo que sería su respuesta, pero no pude. Quise llamarles y decirles que era sólo una broma, pero sabía que tenían derecho a conocerlo, incluso si eso significaba que yo los perdería para siempre.

Sé que estás confundid@, y posiblemente enojad@, por la revelación de tu ser querido, amigo o miembro de la familia. Lo que tienes que entender es la agonía que esa persona pasó por decírtelo.  La única razón por la que lo hizo es porque se preocupa por ti, y cree que lo necesitas saber.

Con esto muy presente, echemos un vistazo a algunas de las preguntas que debes tener acerca del problema de tu ser querido, y la solución que ha elegido.

 ¿Qué es exactamente la transexualidad?

La transexualidad se define como una molestia persistente sobre el propio género lo suficientemente intensa como para obligarte a buscar la forma de cambiarlo. Por eso los médicos y psicólogos la llaman también “Disforia de Género”.  La mejor manera para comprender realmente este sentimiento horrible es la de imaginarte que mañana por la mañana te despiertas y descubres que durante la noche te has convertido en un miembro del sexo opuesto.  Tu mente sigue siendo la misma.  Tu imagen interna de ti mismo/a como hombre o mujer no se modifica. Sin embargo, tu cuerpo ha cambiado y tendrás que estar a la altura de las expectativas de los demás sobre ese género.  Si puedes imaginártelo por un instante, puedes comprender lo que siente un transexual.  La transexualidad es simplemente sentir que tienes la identidad de género interna de un sexo y tu cuerpo no “se corresponde”.  Se suele decir también que es sentir, honesta e ingenuamente, la mente de una mujer atrapada en un cuerpo de hombre (transexual femenina), o la de un hombre atrapado en un cuerpo de mujer (transexual masculino).

 ¿Significa esto que él o ella es homosexual?

La “orientación sexual” (heterosexual, homosexual, bisexual, asexual…) y la “identidad de género” (mujer, hombre, transgénero…) son cuestiones separadas.  La mayoría de los transexuales se considera heterosexual respecto de los miembros del sexo opuesto.  Much@s de nosotr@s somos célibes (asexuales).  La mayoría de nosotr@s somos muy conservadores/as en materia sexual.  Muchas transexuales “de hombre a mujer” (en inglés MtF ”Male to Female”) se consideran lesbianas, y muchos transexuales “de mujer a hombre” (“FtM”, en inglés), son gays, porque la atracción sexual no está relacionada con la disforia de género.  El “sexo” de la palabra “Transexualidad” se refiere al “género”.  Esto no implica un tipo específico o la prevalencia de una u otra (o ninguna) actividad sexual.  Todo lo que está ocurriendo es que la persona que tú conoces está dejando (necesita dejar) un género para unirse a otro.  Es tan simple y tan complejo como eso.

 ¿No puede obtener ayuda para este tipo de cosas?

Bueno, eso depende de lo que entiendas por “Obtención de ayuda”.  Si quieres decir que si podría haber algún tratamiento que “cure” a esa persona y le haga aceptar su sexo físico, la respuesta tiene que ser “No“.

Ningún tratamiento médico o psicológico ha tenido éxito en ese sentido.  La identidad de géneroestá bastante bien establecida desde que una persona tiene dos o tres años. En el momento en que él o ella son adolescentes ya es sólida.

Por otra parte, la ayuda está disponible en el sentido de que los psicólogos especialmente capacitados, pueden ayudar a la persona a aclarar sus sentimientos acerca de cuestiones de género.  Si fuera apropiado para esa persona hacer un cambio en su vida, el psicólogo puede ayudarla en esta transición, difícil pero satisfactoria, y a hacer frente a los desafíos, tanto prácticos como emocionales, que acompañan el proceso.

 Como padre de un transexual,  ¿hay algo que hice mal en la crianza de mi niñ@?

Las cuestiones que rodean la pregunta de las causas de la transexualidad son controvertidas.  Sin embargo, los estudios de los patrones de crianza de los hijos, o de estructura familiar, no han dado resultados que se consideren válidos.  No hay nada que sugiera que los padres podrían impedir la transexualidad.  Las investigaciones más prometedoras se está realizando en las áreas relacionadas con la biología de “los factores de género” en el cerebro humano.  Cualquiera que sea la causa de la transexualidad, está claro que en este momento no hay ninguna forma conocida de prevenirla, ya sea por medicamentos, o por las prácticas de crianza de los hijos.

 Hablas de un proceso de “transición”. ¿Qué está implicado en este proceso?

El proceso de transición es un proceso largo, difícil, maravilloso, emocionante, frustrante, lleno de lágrimas, lleno de risas, de felices y tristes experiencias.

Se inicia con la honestidad.  Comienzas a tratar tu situación con honestidad.  Decides dejar de negar lo que eres, y decides buscar ayuda.

La ayuda viene inicialmente en la forma de un psicólogo especializado en la disforia de género.  Esta persona puede convertirse en tu consejero, guía, confesor, terapeuta y amigo.  Es una ayuda para enfrentarte con cuestiones directa e indirectamente relacionadas con tu transexualidad.  No necesitas arrastrar ese viejo equipaje en tu nueva vida. Yo tuve que enfrentarme a algunos malos recuerdos de mis relaciones con mis compañeros en la escuela secundaria, y con mi aislamiento social como varón.

También te ayuda en los ensayos de la transición: los momentos en los que te sientes avergonzad@ por un adolescente grosero en un centro comercial, gritándote groserías; o las veces que te preocupas por tu trabajo, y con lo que sucederá cuando hables acerca de los cambios; los momentos en los que al hacer una revelación una persona se aleja; las veces de llorar hasta el amanecer, porque te sientes como si fueras la única persona en el mundo que se siente de esta manera.

Pero el consejero también puede ser una persona para compartir tus triunfos,   alguien que entiende y se emociona contigo cuando te llaman “señora” por primera vez, o cuando compras tu vestido de Navidad o cuando pasan determinados hitos, como el cambio de nombre legal, el primer trabajo o el comienzo de la experiencia de la vida real.

Después de un mínimo de tres meses de psicoterapia, los transexuales pueden comenzar la terapia hormonal.  Las hormonas empiezan a feminizar o masculinizar el cuerpo.  Para las transexuales MtF (“hombre a mujer”), esto significa más finura de la piel, pérdida de fuerza muscular, la redistribución de la grasa corporal, ablandamiento de los rasgos faciales, reducción del impulso sexual, y el desarrollo de los senos.  Las hormonas también puede significar cambios de humor, que van desde cambios de humor suaves aproximadamente una vez al mes, a impredecibles cambios extremos de humor.  Sin embargo, como es de esperar, aprenden a adaptarse como una mujer genética aprende a adaptarse a su período menstrual.  En los transexuales FtM (“Mujer a hombre”) se desarrolla una mayor masa muscular, la piel se vuelve más dura, se profundiza la voz y el vello facial comienza a crecer. Pueden sentirse también más agresivos.

Estos cambios hormonales tienen más efectos que los cambios en la estructura del cuerpo.  Realmente comienzas a sentirse más como un miembro de tu género correspondiente.  Gradualmente eres más congruente con tu verdadero yo.

El siguiente paso importante es comenzar la experiencia de vida real (EVR), que es un período de un año mínimo de tiempo durante el cual la persona transexual debe vivir, trabajar y socializar completamente en su nuevo rol.  Esta es la parte más importante del proceso de transición. Durante este tiempo debes convertirte en una mujer, u hombre, social, legal, profesional y emocionalmente.  Por primera vez en tu vida te conviertes en una persona.  Ya no tienes un yo real secreto que se oculta, o debes compartir tu existencia con un falso (y sufriente) yo.  Tu vida es congruente con tu identidad de género.

Sospecho que tu amigo o familiar está cerca de comenzar este período y es por eso que él o ella está compartiendo contigo esta información. El período inmediatamente antes de la EVR es un período de revelaciones.  Debes decírselo a tu jefe, compañeros de trabajo, etc. y, lo más difícil, a toda tu familia y amigos.  Odio las revelaciones.  Cada una de las que he hecho no ha sido fácil. Cada una ha sido una agonía. Pero he tenido suerte.  La mayoría de las personas han sido corteses, amables y me han apoyado activamente.  Mi jefe se ofreció a ayudar a hacer la transición más fácil.  Mis padres llamaron inmediatamente para ofrecerme su amor y apoyo.  A veces me sorprendo de cómo con otra gente podría ser tan diferente.  Fue humillante a veces.

Al final del año, la persona transexual obtiene permiso de su psicólogo que acredita que él o ella es un verdadero transexual y se beneficiará de la cirugía.   No voy a entrar aquí en detalles quirúrgicos.  Sin embargo, la cirugía es dolorosa y un periodo de 6 a 8 semanas es generalmente necesario para recuperarse lo suficiente como para volver al funcionamiento normal.  La cirugía es importante, cirugía mayor, pero es relativamente segura.  Sin embargo, la recuperación es mucho mejor si la persona tiene el apoyo de amigos y familiares. ¿Quieres proporcionarle este apoyo?

 ¿Será la misma persona que he conocido todo este tiempo?

Sí,  y No. Sí, esta persona seguirá teniendo lo mismo que le gusta y le disgusta.  Su personalidad no va a cambiar sustancialmente.  Todas las cualidades que te gustaron en la persona anterior todavía se encontrarán en la nueva.

Pero decir que no habrá ningún cambio sería una tontería.  Por un lado, esta persona ahora se relaciona contigo como un miembro del sexo opuesto.  Después, sus gestos y actitudes serán más congruentes con su género sentido.  Debido a que esta persona será tratada como un miembro de ese género, determinados aspectos de su personalidad van a cambiar como resultado de esa socialización. Probablemente encontrarás, sin embargo, que tales cambios parecen muy naturales para él o ella.  Probablemente encontrarás que la persona se vuelve más sociable, se vuelve menos seria (leer deprimida), presenta nuevos talentos que no sabías que tenía, y por lo general se presenta como una persona más feliz, más realizada, con más confianza.  En resumen, será la misma persona que has conocido siempre, pero será más de lo que era en el pasado.

 ¿Cómo cambiará mi relación con él/ella?

Todo depende de la relación que tengas actualmente con esa persona.  Si eres su pareja, amante, o compañero del equipo de fútbol, va a cambiar bastante.  Los cambios físicos que se producen implican que las relaciones físicas vayan a cambiar.  Sin embargo, para padres, hermanos, amigos y jefes, el cambio será menos radical. Acabo de regresar de mi primera visita a mis padres como mujer.  Creo que todos estábamos sorprendidos por lo “normal” que era todo.  Hablamos de política, iglesia, de la gente que conocíamos, de todas las cosas que normalmente se analizan.  Hablé un poco más con mi madre acerca de la moda.  Mi padre parecía ser un poco más protector conmigo que de costumbre.  Pero en general, realmente las cosas cambiaron poco. Obviamente, la naturaleza de tu relación ahora,  dictará cuánto va a cambiar después, pero puede que te sorprendas de lo poco que realmente cambia.

 ¿Cómo debo hablar con esta persona ahora?

Básicamente, debes hablar como siempre lo hiciste.  Al principio, será un poco incómodo y usarás pronombres mixtos.  Te olvidarás y le llamarás por su nombre anterior.  No te preocupes por estas cosas.  La mayoría de nosotr@s entendemos esto y no lo tenemos en cuenta.

Simplemente recuerda que esa persona sigue siendo la misma persona que siempre conociste.  Trátala como tu viej@ amig@, tu familiar, hijo o hija como siempre lo hiciste.

 ¿Por qué esta persona no nos ha dicho nada antes, o nos ha dejado como los últimos en saberlo?

Lo más probable es que si fuiste/fuisteis los últimos a los que él o ella se le dijo, eso signifique que eres/sois las personas que más le preocupa que lo sepan. Como ya he dicho, compartir esta información con cualquier persona es bastante estresante y te llena de ansiedad.  Ya es bastante difícil decírselo a los psicólogos o a los burócratas anónimos, así que es casi imposible, al principio, decirle nada a la gente que de verdad te importa.  La mayoría de nosotr@s tiene que “hacer prácticas” con revelaciones pequeñas antes de hacer las grandes.

Muchas veces queremos quitarnos tantos problemas de delante como sea posible, antes de decirle nada a nuestros seres queridos.  De esta manera podemos centrarnos exclusivamente en esa relación que tanto nos importa, sin que distraigan un montón de trivialidades relacionadas con la transición.

 ¿Qué puedo hacer para ayudar a esta persona?

Sólo la pregunta es un gran comienzo.  Sólo saber que la gente que amas todavía se preocupa por ti puede significar un mundo. Pasar por el trauma de contarle a un ser querido tu transexualidad, es tan “destrozanervios” que estás muy content@ si esa persona sigue hablando contigo después (y a veces, no lo hace).

Si te preocupa lo suficiente como para preguntar cómo puedes ayudar, demuestras ser capaz de un nivel de apoyo que muchos transexuales no reciben.  De la manera más práctica, puedes simplemente estar ahí para esa persona.  Estar preparado/a para escucharla sobre lo que está experimentando.  Pero, por favor, no sobrecargues a la persona con todas esas preguntas adecuadas al principio.  Aclara algunos aspectos que sean de mayor preocupación para ti, y entonces deja que la persona revele el resto a su propio ritmo.

Si eres miembro del género al que esta persona está entrando, puedes ofrecerle un poco de ayuda con su socialización.  Una oferta para ir de compras, o llévale al fútbol, o ayuda con la moda o el maquillaje, compartir consejos, incluirle en una conversación de chicas, o de hombres.  Puedes encontrarte con que tú eres un modelo a seguir para esa persona.

Si eres miembro del género del que necesita irse, probablemente será más difícil para ti.  Por favor, no consideres esto como un acto de traición.  Es un acto de SER.  Exprésale tu apoyo a través de algún pequeño detalle, que sepa que confirmas su elección de género. Me conmovió cuando mi papá puso su brazo alrededor de cuello y me llamó Terry por primera vez.  Más importante aún, que esta persona sepa que tu amor, tu cariño y tu apoyo se mantienen, no importa lo que sea, o lo que se vuelva.  El mensaje que mi madre dejó en el contestador tras recibir mi carta, sigue grabado en mi memoria: “No nos importa si eres Charles o Terry, te queremos independientemente. Amamos a nuestra hija tanto como amamos a nuestro querido hijo”.

(“Discúlpame por un momento, que tengo que limpiarme los ojos”).

Tu familiar, hijo, hija, pareja, hermana, hermano, amigo, ser querido, asumió un riesgo importante al compartir esta parte de su vida contigo.  Él o ella ha expresado su fe de que aceptarás a él o ella por lo que es y no por lo que parece.  Es un riesgo muy importante.

Tú tienes el poder para aliviar la carga y aliviar el dolor de esa persona, de vivir toda la vida atrapad@ entre los géneros, o puedes dejar que esa carga le aplaste.  La elección es tuya.  Yo me alegro mucho de que la gente que me importa optase por hacer lo primero.  ¿Qué vas a elegir?

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